Dos enemigos del emprendimiento: las críticas y los halagos

by Lala Herrera
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Emprender no es fácil, tienes frases a tu alrededor diciéndote que no es suficiente lo que haces, que estás perdiendo tu tiempo o que es mejor jugar “a lo seguro”.

Hace unos meses una crítica constructiva, fue adaptada por mi mente como algo sumamente destructivo. Una persona a quien amo me dijo en un contexto específico que “hablaba mucho”.

Cuando escuché esto, lloré durante varios días, temí hablar en la radio, incluso, en mi lanzamiento en Expolit, me aterraba dar entrevistas porque veía el rostro de quien me dijo esa frase, generándome miedo e inseguridad al hablar.

Esas palabras no vinieron con una mala intención o un corazón incorrecto, hacían referencia a momentos específicos con personas específicas con las que necesitaba escuchar y no estar a la defensiva. Pero yo, por mi inseguridad, las torné grandes, permitiendo que me callaran a la hora de dar el mensaje que Dios puso en mi corazón.

Desde ese momento hasta ahora, he recibido varias afirmaciones, incluyendo una de la persona que inicialmente me dijo lo anterior, para que hablara lo que Dios ponía en mi corazón. Aunque a veces me ha dado ansiedad, volver a hacerlo, entiendo que Dios trae palabras a mi boca y me da la sabiduría para hablarlas a tiempo.

Dos grandes enemigos en el emprendimiento y en la realización de nuestros sueños son los halagos y las críticas.

Los halagos no son malos, el problema es cuando “te crees demasiado el cuento”, te desenfocas y por un momento crees que eres Jesús encima del burrito, cuando en realidad, eres el vehículo que transporta su Gloria.

Las críticas, aunque tampoco son malas en si porque nos pueden ayudar a crecer, no se pueden volver en un “PARE definitivo, pues si no tienes la identidad en Jesús para escucharlas y determinar qué es bueno de ellas y que no, podrás dejar todo tirado por una percepción de un tercero.

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