El proceso de “ser uno”.

by Lala Herrera
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Recuerdo que antes de casarme, una duda constante era «¿Y si no es?» Cuando me casé y tuve tantos problemas, mi pregunta fue «¿Y si me equivoqué? Ahora, ¿Quién podrá ayudarme?»😱

No apareció el Chapulin Colorado ⛑️ para defenderme, apareció Dios para enseñarme, mi esposo era el hombre que el Señor había puesto a mi lado desde que dije el sí, desde que decidí ponerme de acuerdo con el cielo para creer por mi hogar.

Yo no soy la mujer que Samuel idealizó, Samuel no es el hombre que yo creí ideal ¡Somos mejores! No por nuestras cualidades, sino porque en nuestras diferencias, Dios nos ha ido tejiendo y convirtiendo en uno.

Cuando uno se casa, espiritualmente es una «unidad»… pero el proceso en el que esa unidad pasa a manifestarse en lo emocional, en lo práctico y en el diario vivir, tarda un tiempo de acople, es un proceso de muerte en el que dejamos de vivir cada uno a nuestra manera para que Jesús viva a través de nosotros en un hogar.🌷

Así que tranquila, si ambos son gobernados por Jesús, si sus corazones se han entregado a Él, no es sinónimo de que no hayan problemas, es una certeza de que aún en medio de ellos, son más que victoriosos.

¿Has tenido temor de equivocarte o de haberte equivocado con “el gran sí”? Cuéntame, te leo👀.

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